Posaborto

 

Sad Hispanic Girl

Nadie me dijo que dolería tanto.

Yo tenía 13 años cuando fui violada.  No tenía idea que era el sexo, ni de que se trataba embarazo.  No sabía que era el aborto, pero sí sabía que si obtuviera uno, que no tendría que contarles a mis padres que me había pasado.

El aborto fue los 5-8 minutos más dolorosos jamás.  Cuando el medico prendió la máquina de aspiración, yo sabía que estaba matando a mi bebe.  Nadie me dijo que dolería tanto.

Al principio, no me molestaba, pero después de un mes, empecé a arrepentirme.  Quería tener un nuevo bebe, y estaba obsesionada con cosas para bebes.  Me deprimí profundamente y tuve que ser hospitalizada.

Tuve un año de terapia.  El dolor verdadero no se me fue hasta que me hice Cristiana.  Ahora estoy involucrada en el movimiento pro-vida.

Crecí rápido y aprendí mucho.  Sin mi propia experiencia, es posible que yo no tuviera la oportunidad de abrir mi corazón a ayudar a otros como ahora hago.

–  Tammy

 

Si has tenido un aborto y estas sufriendo emocional o físicamente, llamanos:

1-800-687-5433, (800)395-HELP o (877)675-5900.

Sad Hispanic Boy

David comparte:  “Nunca recuperé después del aborto de mi bebe.  Mi carrera y las razones para el aborto se disolvieron y me dejaron con la compresión sencilla que yo había cometido asesinato contra uno de los hijos hermosos de Dios – mi hijo.

Dios es un Dios perdonador, y Él me ha librado de la culpabilidad.  Pero Él también es un Dios justo.  Me mostró claramente la severidad de lo que hice y lo que me costó.”

 

NOVELA DE LA VIDA REAL

Una Historia de Drama y Amor

¡Estábamos ENARMORADOS! ¡Por fin, tenía mi primer novio! ¡Era en serio! ¡Estaba SEGURA que el me amaba! Aun que solo teníamos 19 años, estábamos seguros de nuestro amor.

Trabajaba en un restaurante de comida rápida y me preguntaba por qué me enfermaba. Todas las mañanas me sentía mal. No entendía porque estaba aumentando peso si yo normalmente era delgada y mi apetito no había aumentado. Entonces mi hermana me dijo, “¡Estás embarazada!” Tenía tres meses.

¡NO! ¡NO PUEDE SER! Tengo unos padres demasiado conservadores. ¡Su ética moral es tan alto como el cielo y me matarán! Mi hermana y mi compañera me convencieron que era DEMASIADO temprano para casarme y que el “aborto” era mejor opción para que nadie se enterara. Mi hermana me llevó a la clínica.

Recuerdo cuando entré. No sentía ninguna emoción, solo el terror de que alguien, de alguna forma, se lo contara a mis padres. Pero cuando me acosté en la mesa y procedieron con la “cirugía,” sentí ¡CULPA! Pero era demasiado tarde para arrepentirme. Creí que no tenía otra opción. Sentí DEMASIADO dolor físico después.

Mi amado novio se disgusto mucho y lloró diciendo, “¿POR QUE NO ME LO CONTASTE? ¡PODRIAMOS HABERLO SOLUCIONADO DE OTRA FORMA, NOS PODRIAMOS HABER CASADO! ¡ERA MI HIJO TAMBIEN!” Como se pueden imaginar, perdimos nuestra relación. Aparte de la culpa de haber asesinado a mi propio hijo, ¡ahora perdí también a mi primer y único amor!

Cuatro años más tarde, me volví a embarazar fuera de matrimonio, otra vez. Esta vez sólo por “diversión” y no por amor. Pero después del aborto le había prometido a Dios que ¡jamás volvería a matar a otro niño! Entonces la di en adopción. El “arrogante” se molestó tan sólo porque no la aborté. Me dijo, “¡¿Sabes lo que le causará a tu vida estar embarazada sin casarte?!” No me importó. El saber que no hice enojar a Dios al salvar la vida de una pequeña era más importante para mí.

La bebé que puse en adopción fue criada en un buen hogar y nos conocimos por correo-electrónico. Varios años mas tarde, antes de Navidad en 2008, la pude conocer en PERSONA! Mis dos hijos y esposo también la recibieron felizmente. ¡Todos se llevan muy bien!

Aún me acosa el aborto cuando los doctores me preguntan cuantas cirugías y cuántos hijos he tenido en mi vida. ¿Que sería? ¿Niño? ¿Niña? ¿Como le llamaría? ¡¡Me odié a mi misma por años!! ¡Por años no me perdonaba!

Por fin encontré a mi “verdadero amor” – a Jesucristo. Esa noche fui salva. ¡Gracias Señor por perdonarme! ¡¡Que esta carta toque una vida para salvar a otra vida!!    – Julia, del estado de Kansas

Un listado de otras posibles consecuencias psicológicas que conlleva el aborto provocado:

  1. Sentimiento de culpabilidad.
  1. La mujer presenta reacciones de hostilidad, de enojo o de tristeza.
  1. Desea castigarse buscando relaciones abusivas o aislándose de sus amigos y familia.
  1. Algunas mujeres experimentan anorexia nervosa.
  1. Experimentan insomnio, pensando en el aborto o en el bebé.
  1. Pierden la capacidad de concentrarse, en los estudios o en el trabajo.
  1. Planteamientos suicidas e intentos de suicidio
  1. Sienten la necesidad de reemplazar al niño abortado y tratan de embarazarse nuevamente cuanto antes posible para tener un nuevo bebé que reemplace al que fue abortado.
  1. Algunas mujeres sienten odio hacia sus parejas a los cuales culpan por el aborto.

 

Testimonio de México  

Hola; quiero compartir mi experiencia de un aborto, tenía 21 años en casa habían muchos problemas además de económicos, había mucha violencia, veía a mi mama sufrir tanto…… yo me refugie en mi novio, para mi el era todo mi mundo, mi rescate, mi consuelo era todo, lo que yo sentía por el era demasiado grande.

Un dia quede embarazada, yo me sentí la persona mas feliz del mundo, iba a tener un hijo del amor de mi vida!!! Sin embargo para el no fue asi!, para el fue el fin del mundo, hablamos y me dijo que el no podía con esa responsabilidad que “lo mejor” seria abortar……mi tristeza y desilusion fue tal que no sabia que hacer, por un lado estaba el el amor de mi vida, y por otro mi mama, no podía darle esta pena de estar embarazada……

Yo platicaba con mi bebe en las noches antes de que pasara….. le pedi perdón por lo que iba a hacer… todo era tan raro….. la verdad es que ese dia no lo recuerdo bien, solo se que cambio mi vida para siempre, el dolor, la culpa y el sufrimiento no me dejan……

Se que pude haber luchado por mi bebe, que tanto deseaba! Se que pude haberlo sacado delante, fui muy cobarde me asuste y no vi salida…..

Mi novio me corto a los 15 dias de esto…… mi tristeza fue de lo mas profunda que he podido sentir……

Ahora estoy casada con un hombre maravilloso, lo amo con todo mi corazón, y desde hace 3 años estamos tratando de tener un bebe y no hemos podido, me arrepiento de todo corazón por lo que hice.

Si estas pasando por algo asi, encomiéndate a la virgen Maria pídele ayuda y valor para enfrentarlo, valorate no dejes que decidan por ti, un niño es una bendición Dios te va a premiar por tu valor.

Ojala pueda ayudarte un poco con mi experiencia, creeme que dia y noche es un dolor que vive dentro de mi corazón.

Gracias.

Leer mas testimonios: http://www.decidiabortar.com/content/blogcategory/15/29/

 

El aborto me ha destrozado la vida

Me llamo B., tengo 31 años y el día 18 de agosto hizo un año del fallecimiento de mi hijo en mi aborto provocado en la Clínica El Bosque en Madrid. No sé por dónde empezar porque mi historia es larga y dolorosa y he tardado tiempo en ser capaz de poder contarla. Todo pasó un mes de agosto de 2007, cuando hacía poco tiempo que conocía a mi pareja y me fui a vivir con él. Mi pareja tenía dos niñas, ya que las cuidaba él porque tenía su custodia y yo le veía como el mejor padre del mundo. Él me dijo que tenía hecha la vasectomía y aunque yo tomaba la píldora, ese mes tuve algún olvido y me quedé embarazada. Yo era puntual como un reloj y cuando estaba de tres semanas ya empecé a sentir nauseas y a sentir mucho sueño y algo raro que me pasaba pero no lo achaqué a un embarazo. Yo venía de una situación familiar catastrófica y no tenía medios económicos y tampoco estaba muy estable psicológicamente.

Pues bien, cuando tenía doce días de retraso, decidí hacerme el test y en segundos salieron las dos rayas que indicaban el positivo y yo me llené de alegría y felicidad. Estaba sola en casa en ese momento porque mi madre estaba trabajando y mi pareja estaba con sus hijas de vacaciones. Esto fue un día 12 de agosto. Mi madre llegó al rato y yo con toda mi alegría fui a contarle que estaba embarazada y le enseñé el test pensando que su reacción iba a ser otra. Dios mío, en qué hora hice eso y no callé y pedí ayuda a alguna asociación. A raíz de ahí empezó mi peor pesadilla, mi calvario y mi condena de por vida por el asesinato de mi propio hijo.

Nada más enseñarle el test a mi madre, me dijo que no podía tenerlo, que cómo iba a tener un hijo sin pareja estable, que cómo lo iba a mantener, que no iba a ser buena madre, que qué iban a pensar los vecinos, que cómo se lo iba a tomar mi hermano etc. etc. Mi alegría pasó a tristeza profunda,nerviosismo y desesperación por momentos. Cuando llegó mi hermano, también se lo dijo mi madre y su reacción fue agresiva hacia mí por lo irresponsable que había sido y me convencían con coacciones para que abortara. De hecho me dejaron de hablar y me echaban de casa si tenía el bebé y yo pensaba en el padre como única solución. Pensaba que él estaría conmigo y que no me dejaría.Le llamé al móvil pero lo tenía apagado y tras varios intentos di con él. Cuál fue mi sorpresa que él me dijo: TIENES QUE ABORTAR. YO VOY DE BENIDORM Y VUELVO EN EL DÍA Y LO PAGO Y YA ESTÁ. AHORA MISMO VOY A PEDIR CITA EN LA CLÍNICA Y VOY A HABLAR CON TU FAMILIA PARA QUE NO TE DEJEN SALIR DE TU CASA HASTA QUE VAYAMOS A LA CLÍNICA.

Yo comencé a llorar desesperada, quería a mi hijo, lo sentía ya dentro de mí, por una vez en mi vida no me sentía sola y no quería abortar. Me obligaron toda coaccionada, no me dieron tiempo de escapar, de reaccionar. Estaba como atónita ante la situación que para ellos era un conjunto de células sin vida y la operación sería como sacarse una muela.Pues bien, hecha un manojo de nervios sin fuerzas para llorar más ni poder ser capaz de decir una palabra más alta que otra, llegó el día de ir a la clínica, y me llevaron obligada. Era un sábado a las ocho de la mañana. Él aparcó el coche debajo de mi casa y llamó al telefonillo y yo le pedí por favor a mi madre que lo quería tener que no me obligaran, que podría sacarlo adelante. Mi madre me cogió el bolso y me dijo “Vístete que tenemos prisa.”Así fue y a las nueve estaba en ese horrible chalet que utilizan como clínica llamada “El Bosque”, donde en la recepción había una señora sudamericana que me tomó el DNI y me dijo “¿Tienes miedo, no?”. Yo sólo quería salir corriendo de allí pero no podía, estaba paralizada,coaccionada, mis verdugos estaban allí a mi alrededor. Quería proteger a mi hijo, pero nadie me podía ayudar allí ya. Subí esas escaleras hacia las salas donde primero te hacen la eco y luego el test psicológico.

Recuerdo esos sofás rojos y recuerdo la cara de todas las chicas que estaban allí: estábamos asustadas y avergonzadas y parecía como si entre nosotras quisiéramos huir pero no podíamos. Vomité tres veces antes de entrar a la eco. Los médicos paseaban tomando café y hablando de sus felices vacaciones sin pararse a pensar en cómo nos sentíamos allí las chicas que estábamos esperando. Al rato, un médico alto, muy seco, me llamó para que entrara a la sala de la eco, y me dijo: “Tranquila que estás de muy poco, eso no tiene vida todavía”. Y me hizo la eco, que yo no pude ver porque el monitor ya estaba girado. Yo desgraciadamente ya sentía a mi hijo. El pobre creo que pensaba y decía: “Mamá, mamá, ¿qué pasa? ¿Están viendo si estoy bien? Yo le estaba engañando diciéndole: “Hijo, yo te sacaré de aquí”.Unos días antes yo había tenido unos cólicos y había estado ingresada y mi hijo ya media 8 mm y le latía el corazón y sólo estaba de seis semanas. Eso de que no sienten y que no es un ser vivo es todo mentira. El médico me engañó. Tras la eco me hizo firmar el consentimiento y ahí me desmayé. Él me golpeó la cara ligeramente y me dijo: “Vamos mujer, que luego te vas devacaciones”. Y firmé, pero no era yo.

Después volví a la sala de los sofás rojos y volví a ver a esas pobres chicas pidiendo ayuda a gritos. Una señora rubia alta con bata y EMBARAZADA era la psicóloga que me hizo pasar después. Esa señora me enteré después de que es socia de la clínica y por eso hace lo que hace. Pues bien, esa mujer era mi última oportunidad de ayuda. Yo la estaba pidiendo a gritos y ella lo sabía pero no me hizo ni caso. Se limitó a rellenar los test ella y me dijo que no me preocupara que era un trámite, que ella los rellenaba siempre y tuvo el cinismo de decirme: “TÚ SÍ QUIERES TENERLO ¿VERDAD?” Entonces penséque me iba a ayudar y al decirle que sí, que yo quería tenerlo a ella le dio igual. Se limitó a decirme que cuando saliera de allí me iba a encontrar mejor y que si algún día me sentía mal que la llamara. Anotó su móvil en una receta de allí para que así me pasara consulta después del aborto cobrando.Después salí toda más hundida aún de allí, y me llamaron para ingresarme,pero antes tuvimos que pasar por el pago de 470 euros. Eso es lo que vale matar a un bebé. Había que pagarlo en billetes sólo en efectivo y sin factura.

Después ya sola una enfermera extranjera también me pasó a una sala donde había dos camas. Olía a humedad y hacía frío, era muy tétrico, se olía a muerte en cada rincón de la clínica. Vino otra extranjera y me hizo desnudarme y ponerme una bata verde, un gorro y los patucos y me puso un suero y como no me encontraba la vena me pincho veinte veces y me dejó el brazo destrozado. Yo le dije que me quería ir y me dijo que ya estaba pagado y que no iba a ningún sitio. Al rato me dijeron que pasara al quirófano. No me habían hecho ni un análisis, ni una radiografía, ni un electrocardiograma y sin embargo me pusieron anestesia general y tengo un papel firmado por ellos diciendo que me habían hecho todas esas pruebas. En el quirófano me preguntaron mi grupo sanguíneo y yo les dije que era 0 negativo y entonces se fiaron de mí y me dijeron que tenían que ponerme una inyección por eso y que antes tenían que pagarla mis familiares.

Yo entré a la sala y de nuevo me temblaban las piernas y me desmayé pero enseguida me cogieron, me subieron al potro y me ataron con correas las piernas y las manos. El anestesista, que venía sin bata alguna, me dijo que pensara en algo bonito y me pinchó para dormirme y sólo recuerdo la cara de una enfermera joven que estaba casi peor que yo. Debería ser su primera vez y recuerdo al médico acariciándome el muslo y diciendo: “Con lo guapa que eres, ya veras qué bien te sentirás después”. Luego vi la aspiradora, pero ya dormí y cuando desperté llorando me sentía vacía. No sentía a mi hijo. No estaba, lo habían matado a pesar de mis súplicas y peticiones. Me llevaron a la habitación compartida con otra chica que también la acababan de traer andando por su propio pie. Al rato me sacaron un trapo enorme de mi vagina empapado en sangre y yo ya no sentía ni padecía. Sólo quería salir de allí, irme, alejarme. Me sentía sucia y una mala persona.Salí de allí a las dos horas con un papel de lo que no se debe hacer después de abortar, pero no te dan un papel diciéndote cómo te vas a sentir después de hacerlo, que es muerta en vida.Mi pareja me abandonó y mi familia empezó a tratarme bien justo después del aborto.

Yo sólo estaba en la cama de mi habitación como ausente sin querer saber de nadie o de nada pensando en mi hijo ya muerto. Perdí quince kilos,empecé a beber, no hay día que no llore la muerte de mi hijo. Tengo relaciones por tener, no puedo ver a embarazadas y creo que todo el mundo sabe lo que hice y ve a una asesina en mí. Tomo antidepresivos y estoy acudiendo a atención psicológica en AVA y si no fuera por eso me habría quitado ya la vida porque para mí la vida se acabó el día que maté a mihijo. El aborto me destrozó la vida.

Nota: La fuente de esta historia verdadera es www.vozvictimas.org

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